Cálculo renal → Causas, síntomas y dieta recomendada

Se dice que el dolor más agudo, junto con el dolor del parto, es el de un cálculo renal. Por supuesto, el dolor no se puede medir ni comparar, pero quienes han tenido cálculos renales dicen que el dolor es muy fuerte, especialmente al expulsar el cálculo. Para evitar pasar por este proceso doloroso, aprenda a prevenir la formación de cálculos renales.

¿Qué es el cálculo renal?

También conocidos como cálculos renales, litiasis, nefrolitiasis, ureterolitiasis, los cálculos renales están formados por pequeños cristales, que pueden alojarse tanto en los riñones como en otros órganos del sistema urinario.

Tipos de calculos

Básicamente, existen cuatro tipos de cálculos renales, debido a la diferencia entre sus características y su formación. Son ellos:

Cálculos de calcio

Son los más comunes y ocurren más en hombres, de entre 20 y 30 años, que en mujeres. A menudo reaparecen incluso después del tratamiento. Existen algunos factores que ayudan en su formación, tales como: algunas enfermedades del intestino delgado, dietas ricas en vitamina D y trastornos metabólicos.

Cálculos de cistina

Es común que aparezcan en personas que padecen una enfermedad renal hereditaria llamada cistinuria, que afecta tanto a hombres como a mujeres.

Cálculos de estruvita

Son más recurrentes en mujeres con infecciones del tracto urinario. El peligro de estos cálculos es que pueden crecer hasta el punto de bloquear el riñón, el uréter o la vejiga.

Cálculos de ácido úrico

Se forman con más frecuencia en hombres que en mujeres, y especialmente en pacientes que tienen un nivel alto de ácido úrico.

¿Cuáles son las causas de los cálculos renales?

Los cálculos renales se forman cuando hay un desequilibrio de ciertas sustancias en la orina. Algunos de ellos están presentes en cantidades superiores a lo normal, como calcio, oxalato y ácido úrico, o hay una disminución en la cantidad de algunos factores que impedirían la aglomeración de estos cristales, como el citrato. Estas sustancias pueden formar pequeños cristales que juntos se convierten en piedras.

Hay algunos factores considerados factores de riesgo que contribuyen a la formación de cálculos renales. Son ellos:

  • problema genético
  • Historia familiar
  • Los hombres son más susceptibles a los cálculos renales que las mujeres
  • Ingesta de una pequeña cantidad de agua. Las personas que viven en regiones cálidas deben conocer la cantidad de agua que ingieren a diario.
  • Dietas ricas en proteínas, sodio (sal) o azúcar
  • Obesidad (debido a la ingesta excesiva de azúcar, sal y proteínas)
  • Enfermedades del tracto digestivo, que pueden causar cambios en el proceso de digestión, afectando directamente la absorción de calcio y agua por parte del cuerpo.
  • Otras enfermedades como acidosis, lesiones tubulares renales, cistinuria, hiperparatiroidismo, enfermedades del tracto urinario y algunos medicamentos.

¿Cómo prevenir más allá de los factores de riesgo? ¡Cuidado de la comida!

Como se dice popularmente, la prevención es la mejor medicina. Para evitar la formación de cálculos renales, puede seguir pasos sencillos como:

  • Beber mucha agua durante el día, al menos 2 litros.
  • No coma en exceso alimentos ricos en oxalato, como espinacas, nueces, boniatos e incluso chocolate;
  • Reduzca la cantidad de sal y proteínas en sus comidas.
  • Consuma alimentos ricos en calcio (evite los suplementos).

¿Por qué aumentan los casos en verano?

Además de estos factores de riesgo, en verano hay una mayor incidencia de aparición de cálculos. Esto se debe a que las personas transpiran más y no reemplazan el líquido perdido con la transpiración. Según la médica Maria Letícia Cascelli, dijo a la radio EBC en una entrevista, la prevención es la mejor manera de combatir los cálculos renales.

Ella recomienda que, especialmente durante las épocas más calurosas del año, la gente beba más líquidos. Se recomienda beber al menos unos 2 litros de agua al día.

Reconocer los síntomas de los cálculos renales

Hay situaciones en las que el cálculo es silencioso, pero en la mayoría de los casos el dolor es insoportable. Los principales síntomas son:

  • Dolor agudo en el cuerpo, especialmente en la zona lumbar.
  • dolor al orinar
  • Orina con o sin sangre
  • Infección urinaria
  • Náuseas y vómitos

  • Voluntad de ir al baño a orinar pero no expulsar demasiada orina.
  • Ardor al orinar

Consulte a un médico para recibir tratamiento

Busque un urólogo o un nefrólogo, que son profesionales especializados en enfermedades del tracto urinario, si sospecha que tiene cálculos renales.

En caso de dolor acudir a urgencias o una unidad básica de salud para que el dolor se contenga lo antes posible. Una vez que sepa que tiene el cálculo, el especialista identificará la causa de la formación del cálculo y abordará el problema de manera objetiva.

Como se hace el tratamiento

Si es necesario extraer el cálculo, el proveedor analizará el tamaño y la ubicación para estudiar la mejor manera de extraerlo. En casos de obstrucción del uréter, el cálculo se puede extraer quirúrgicamente. Sin embargo, no todos los casos están indicados para cirugía, ya que en ocasiones, en una semana, se expulsa el cálculo. Pero para eso es necesario someterse a un tratamiento con un profesional, ya que la cirugía estará indicada según el tamaño y ubicación del cálculo.

Se realizan pruebas de imagen para identificar el tamaño y la ubicación del cálculo, como ecografía, radiografía abdominal y tomografía abdominal.

Siga siempre las recomendaciones de su médico para que el tratamiento sea eficaz y nunca se automedique.