Brasil tiene un sitio arqueológico importante y poco conocido: Calçoene, en Amapá

Este es un lugar de interés histórico y turístico porque, además de las bellezas naturales, el arte rupestre, también alberga el Observatorio Astronómico de Calçoene, el “Stonehenge brasileño”.

El lugar es uno de los sitios arqueológicos más interesantes por sus peculiares características. 127 megalitos en un círculo con un radio de 30 metros: las piedras, talladas, señalan las estrellas, muestran la variación de estas en las estaciones, guían a la gente sobre el clima, el acercamiento de las lluvias, el final del gran ciclo (el solar año). Se trata del Parque Arqueológico del Solsticio, en Amapá, municipio de Calçoene.

Aprenda un poco sobre la historia del descubrimiento:

¿QUÉ PUEBLOS INDÍGENAS HICIERON LOS MONOLITOS?

La zona fue descubierta por el zoólogo suizo Emílio Goeldi a finales del siglo XIX, según la Revista da FAPESP. Durante el siglo XX la zona fue investigada por otros científicos (en 1920 por Curt Nimuendajú y a finales de los 50, por los estadounidenses Betty Meggers y Clifford Evans).

Se tejieron muchas teorías sobre el origen de los monolitos: que podrían ser de origen arawak (tribu indígena caribeña) o de origen andino. En el texto de la FAPESP se cita la teoría de un camino que uniría esta región con los Andes.

Sin embargo, ninguna de estas teorías fue confirmada y la más actual, y con mayor posibilidad de prueba, es que el sitio arqueológico tiene su origen en tribus amazónicas, ya que se encontraron cerámicas específicas (porcelana ceremonial de la fase Aristé o Cunani, similares a las de Marajó) enterrados en fosas de la región. Estos datos indican que los monolitos pueden haber sido construidos por pueblos amazónicos, ya que estas cerámicas, de la Tradición Policromada Amazónica, surgieron en la Isla de Marajó y se extendieron por el cauce del río Amazonas a partir del año 1000 d.C.

ENTREVISTA A LOS INVESTIGADORES

Los arqueólogos Mariana Petry Cabral y João Darcy de Moura Saldanha, del Instituto de Investigaciones Científicas y Tecnológicas del Estado de Amapá (Iepa), contaron en esta entrevista cómo descubrieron la relación de las piedras en el sitio con el solsticio de invierno (21 de diciembre ) y las diversas teorías sobre el origen de las 127 piedras en un círculo, la Piedra Brasileña.

Una de las teorías, aún no confirmada, es que este lugar fue un observatorio astronómico. Pero, según los investigadores, no está clara la relación de este sitio arqueológico con varios otros de los alrededores (poblados a orillas de los ríos, fosas de enterramiento) que ocupan una superficie de 20 km².

Otro dato interesante es la similitud de este sitio arqueológico con otros encontrados en la Guayana Francesa (frontera con Amapá) y que datan de hace 2000 años.

Un reportaje de la BBC muestra bellas imágenes y, lo más interesante, a mi modo de ver, es la historia del Ranger, oriundo de la región, quien la deforestó “inocente de su conocimiento”, que cazaba allí desde 1964 y aún recuerda y hoy, estudiado (en la vigilancia de parques naturales) cuida, protege, custodia nuestro patrimonio arqueológico, lejos, en Amapá.

EDAD DE LOS MONOLITOS DE CALÇOENE

Hay 127 monolitos de piedra o megalitos que existen en el sitio de Calçoene. Destacan algunas características peculiares: alcanzan una altura de 2,5 metros, están firmemente fijadas al suelo (aún se desconoce cómo, con qué estructura subterránea) y las piedras están talladas, finas. El peso de cada uno de estos megalitos puede llegar a las 4 toneladas.

Estas características ya indican que hubo una sociedad científicamente capaz de erigir los monolitos, para cualquier uso que hayan tenido.

Según los arqueólogos del IPEA, Mariana Petry Cabral y João Darcy de Moura Saldanha, en Amapá hay “200 sitios prehistóricos, unos 30 de los cuales tienen megalitos”.

Se realizó la datación por carbono 14 y: “logramos realizar tres dataciones de fragmentos de carbón encontrados en el interior de pozos funerarios en Rego Grande”, dice Mariana. Según estas fechas, la expectativa es que el sitio haya estado habitado durante unos mil años.

¿UN OBSERVATORIO ASTRONÓMICO?

Los investigadores dicen que es bastante común usar megalitos como lugares para observar las estrellas. Y, otra evidencia es que el solsticio de invierno en el hemisferio norte (Calçoene está al norte del ecuador) corresponde al inicio de fuertes lluvias en la región amazónica, un hecho muy importante para la supervivencia de los pueblos indígenas de la región y que, por supuesto, era de su conocimiento.

Todo sugiere que el sitio arqueológico de Calçoene también sirvió como observatorio astronómico.

observatorio chalcoene

Fuente de la foto: wikipedia

CEMENTERIO INDÍGENA

El sitio de Calçoene también se conoce como Rego Grande, el nombre del río que lo bordea.

Según Revista da Fapesp, este y otros sitios con formaciones de piedra similares tienen rasgos característicos de cementerios prehistóricos.

En la zona se encontraron urnas funerarias de cerámica de Aristé, piezas de jarrones decorados que posiblemente contenían ofrendas a los muertos. “Los sitios con grandes megalitos debieron estar destinados a las personas más importantes de la tribu”, dice Saldanha, uno de los investigadores que determinó la relación entre el sitio de Calçoene y el solsticio de invierno.

VIAJE

Este es un viaje para los amantes de la naturaleza, las energías ancestrales y los descubrimientos. Estar ahí, de noche, en medio del círculo de piedras, mirando las estrellas, debe ser algo muy, muy, bueno.